Discombobulate

lunes, 16 de abril de 2012

Oi. Here we are once again, but before starting, I leave you this musical accompaniment to read in a more friendly way this review. Hope you like it.

It's about three years ago that the film Sherlock Holmes, by Guy Ritchie, was launched and, for those who like it, and those who don't, it has become one of the biggest movie phenomenon, and a really strong reference for the Steampunk culture. But today I will just talk about the first part. The second one is another completely different subject of debate.

In this first part we're told about the begining of a global scale plan thought by Moriarty himself. Here we find that reality mixes with fiction, the scientific facts with superstition, the chemistry with religion... Holmes' deducting capabilities are tested to solve a case that goes beyond of that what he's used to. Dead people coming back to live, chemical weapons and ghosts from the past that appear in the same moment that Holmes needs something more than a simple distraction.

There are people that didn't like the first film, meanwhile I was enjoying it as little kid watching it, and I'm still doing it in spite of having seen it tens of times. Some of them say that it's shown a really different Sherlock Holmes from that one they're used to see, but the question is, what Sherlock Holmes is the real one? In novels and stories, not in a constant way, but time to time, it's mentioned that Sherlock Holmes drinks, that Sherlock Holmes boxes, that gets high, and that he's a sociopath (a high-functioning one), somebody that, from the first time we meet him, is shown jumping in happiness in a chemical lab but, at the same time, he has forgotten his ridding crop in the morgue. That's the true Sherlock, a man with the brain of an adult and the spirit of a child.


The victorian era has a great influence in some of the most famous films made in the last years, specially with this aesthetic movement, maybe that's because it combines the man's mind against the inevitable advance of the machines, and who's better to show us this than the greatest (and most fictional) mind ever created?

In summary, we find a mistery film with hard deductions (sometimes taken from the work of Conan Doyle, something that, at least to me, has quite charm), mixing it with the fair dose of action and humour. In my opinion, one of the best films I could see in the last years, and one of the best ones that I will ever see about Sherlock Holmes. What do you think about it?

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Hola. Aquí estamos una vez más, pero antes de comenzar, os dejo un acompañamiento musical para leer la reseña de manera más amena. Espero que os guste.

Hace ya casi tres años que estrenaron la película Sherlock Holmes, de Guy Ritchie y, para el que le guste, y para el que no también, se ha convertido en uno de los últimos grandes fenómenos cinematográficos, y un fuerte referente para la cultura Steampunk. Pero hoy sólo hablaré de la primera parte. La segunda es otro tema de debate completamente diferente.

En esta primera entrega se nos habla del inicio de un plan a gran escala del mismísimo Moriarty. Aquí encontramos que la realidad se entremezcla con la ficción, los hechos científicos con la superstición, la química con la religión... La deducción de Holmes se ve puesta a prueba para resolver un caso que va más allá de a lo que está acostumbrado. Muertos que resucitan, armas químicas y fantasmas del pasado aparecen en un momento en el que Holmes necesita algo más que una simple distracción.

Hay gente a la que no le gustó para nada la primera película, yo, por el contrario, disfruté como un enano viéndola, y sigo haciéndolo a pesar de haberla visto decenas de veces. Algunos aluden a que se muestra un Sherlock Holmes muy diferente al que están acostumbrados a ver, pero la pregunta es, ¿qué Sherlock Holmes es el real? En las novelas y relatos, no de manera constante, pero sí de vez en cuando, se menciona un Sherlock Holmes borracho, un Sherlock Holmes boxeador, un drogadicto, un sociópata (con muchas habilidades), alguien que desde un primer momento se nos presenta saltando de alegría en un laboratorio químico pero que, a la vez, ha olvidado la fusta en un depósito de cadáveres. Ése es el verdadero Sherlock, un hombre con el cerebro de un adulto y el espíritu de un niño.


La época victoriana ha tenido una gran influencia en las películas más famosas de los últimos años, especialmente junto al movimiento estético Steampunk, tal vez porque combine la lucha de la mente del hombre en enfrentamiento con el inevitable avance de la máquina, ¿y quién mejor para mostrar esto que la mente más brillante (y de mayor ficción) jamás creada?

En conclusión, encontramos una película de misterio con deducciones elaboradas (en ocasiones extraídas a partir de las dadas por el propio Conan Doyle, algo que creo que le da cierto encanto), mezclada con la dosis justa de acción y humor. En mi opinión, una de las mejores películas que he podido ver en los últimos años y una de las mejores de Sherlock Holmes que creo que jamás veré. ¿Vosotros qué opináis?

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